Con sus siete años recién cumplidos, mi pequeño superhéroe va a clases de teclado los sábados a las 8:00 AM (cuek!) y obviamente no se puede el instrumento todavía.... ahí estaba yo dentro de la sala la mañana de este sábado, instalando el aparato para la dichosa clase... cuando escucho una vocecita que muy convencida me dice:
"Mamá, yo puedo conectar el transformador al alargador, porque ya sabes... ya soy un hombre maduro". Ja ja ja.










