A luca y a mil, lleve la capa y la máscara a luca y a mil.

Toda la vida el 1ro de noviembre nos hemos reunido en el cementerio, toda la familia repartida que no se ve más que en esa fecha. Año tras año unas tías catetes nos apretaban los cachetes la mañana del día de los santos y repetían con poca creatividad ¡pero que está grande mijiiiita! Y jugábamos a que los mausoleos eran casitas y corríamos entre medio de las tumbas. Más grande o más nerd recorría las tumbas buscando las fechas de muerte más antiguas y los nombres más raros.
De a poco, hace años, empezaron a llegar unos primos con esto de Halloween, colegio inglés, dijimos.
Más catetes al año siguiente. Se empezó a sumar gente a la tonterita.
Se aplicaron Dos en Uno, Ambrosoli, todos los que le cambian de papel a los dulces según sea Pascua, Navidad, el día de ... en fin. La cosa es que no faltó el jardín infantil que disfrazó a los cabros chicos y la cuestión se puso imparable.
Tengo super claro que fue el 2004 cuando me tocaron la puerta por primera vez unos exquisitos mostruitos infimos con una calabaza naranja jajaja.
Pero ya este año la cuestión se chacreó. Camino por Pedro Montt con Uruguay y está tapado de vendedores ambulantes que venden un combo Jalowin "A luca y a mil lleve la capa con la máscaraaaaa, a luca y a miiiiil". No tiene vuelta.
Pero pregúntale a cualquiera que celebramos en Jalowin. "El día de brujas". Cuekkk!




¿Pero donde te encuentras que llevo mucho tiempo sin verte ?
Mil besos de Maria